Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono

De Gtmi

Las sustancias que agotan la capa de ozono (SAO) son sustancias químicas de origen industrial con un amplio espectro de uso que destruyen la capa de ozono. Entre ellos la serie de clorofluorocarbonos (CFC), como los CFC 11, 12, 113, 114 y 115 y varios halones (1211, 1301, 2402). [1]


Estas sustancias han formado parte de la vida cotidiana, en los aerosoles, en el fijador del cabello, en la espuma molificante, en los colchones, almohadas y bajo las alfombras, así como en la espuma aislante en el interior de los calentadores de agua y refrigeradores.

Es probable que se hubiera utilizado metilbromuro para cultivar tomates y fumigar muchos otros productos alimentarios de consumo diario, como también, que se hubiesen utilizado halones profusamente para la protección contra incendios. Otro ejemplo de estas sustancias fueron los disolventes que se usaron en tintorerías que agotan el ozono, como el CFC-113, el tetracloruro de carbono y el metilcloroformo.


Los clorofluorocarbonos son sustancias estables que llegan hasta la estratosfera y luego sufren una reacción fotoquímica por medio de la cual liberan átomos de cloro, altamente reactivos, que destruyen el ozono estratosférico. Los primeros investigadores (Sherwood Rowland y Mario Molina), estimaron que un átomo de cloro podría destruir hasta 100.000 moléculas de ozono.

La capa de ozono protege la tierra filtrando la radiación ultravioleta solar, lo que a su vez protege el medio ambiente y la salud humana de todos los habitantes del Planeta.


En 1985, los esfuerzos por reducir las sustancias agotadoras de la capa de ozono culminaron con la elaboracion del Convenio de Viena para la protección de la capa de Ozono. Este acuerdo coincidió con el hecho de que el agotamiento de la capa de ozono se hacia realidad sobre la Antártida. Por primera vez se empleó el concepto “agujero del ozono”, expresión que, no obstante y en términos estrictos, no es del todo precisa, sirvió para impulsar los esfuerzos internacionales dirigidos a movilizar apoyo para la adopción de medidas.[2]


El 16 de septiembre de 1987 en la sede de la Organización de Aviación Civil Internacional en Montreal se adoptó el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono. Fue concebido para que se pudieran revisar los calendarios de eliminación sobre la base de evaluaciones científicas y tecnológicas periódicas. Tras esas evaluaciones, el Protocolo se ajustó para acelerar los calendarios de eliminación. También se lo enmendó para introducir otros tipos de medidas de control y agregar nuevas sustancias controladas a la lista.


El Protocolo de Montreal entro en vigor el 1º de enero de 1989, cuando fue ratificado por 29 países y la CEE. Desde entonces lo han ratificado varios países más. [3]


Referencias


  1. Secretaria de Ozono. PNUMA. [1]
  2. Manual del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de Ozono. PNUMA. 2007 [2]
  3. Secretaria de Ozono. PNUMA. [3]


Véase también


  • Protocolo de Montreal. PNUMA. [4]
  • Manual del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de Ozono. PNUMA. 2006 [5]
  • Manual del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de Ozono. PNUMA. 2007.[6]
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